Autogestión
Los Redondos construyeron uno de los fenómenos masivos más grandes de la historia argentina sin firmar con una multinacional, sin aparecer en televisión y sin publicitar sus recitales. La autogestión no fue un detalle administrativo sino el corazón del proyecto: prescindir de compañías, representantes y aparato mediático les garantizó independencia artística y política, y una libertad poco común para decidir cómo sonar y cómo verse. Los discos salieron por Wormo, Del Cielito y Patricio Rey Discos —nunca por una multinacional—, y desde 1992 el catálogo y los derechos están en manos de una sociedad formada por los propios Solari, Beilinson y la Negra Poli.
El dato es difícil de creer, así que leelo completo: Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota construyó uno de los fenómenos masivos más grandes de la historia argentina sin firmar con una multinacional, sin aparecer en televisión y sin publicitar sus recitales. Prescindir de compañías, de representantes y de aparato mediático no los dejó afuera de nada: les garantizó independencia artística y política, y una libertad poco común para decidir cómo sonar y cómo verse. Cómo se llenaban los estadios sin un solo aviso es historia aparte, y está contada en difusión sin tele. — hecho · RES-07
La autogestión no salió de la nada. Antes de la banda existió un circuito comunitario —La Cofradía de la Flor Solar y la Casa de la Luna— que entendía el arte como experiencia colectiva y autónoma, por fuera del mercado. Que esa idea haya terminado llenando estadios en los años noventa, en pleno auge neoliberal, refuerza el carácter contracultural del asunto: mientras todo se privatizaba, uno de los fenómenos más masivos del rock argentino funcionaba por fuera del aparato. — hecho · RES-07
Los diez discos de estudio salieron por tres sellos. Por Wormo aparecieron Gulp! y Oktubre —este último en vinilo y casete—; por Del Cielito, el Oktubre en CD, Un baión para el ojo idiota, ¡Bang! ¡Bang!... Estás liquidado, La mosca y la sopa, Lobo suelto / Cordero atado y Luzbelito; y por Patricio Rey Discos —el sello con el nombre de la casa—, Último bondi a Finisterre (1998) y Momo Sampler (2000). — hecho · RES-20
Desde 1992, el catálogo y los derechos del grupo están bajo Erks S.A., una sociedad constituida por el Indio Solari como presidente, Skay Beilinson como vicepresidente y Carmen Castro, la Negra Poli, como directora, con partes iguales del nombre del grupo. Hay registros de marca en el INPI gestionados por la sociedad, con renovación prevista en 2030. La independencia también se administra: no hay multinacional, pero hay papeles en regla. — hecho · RES-09
La llegada al mundo digital fue con idas y vueltas: el catálogo apareció por primera vez en las plataformas en mayo de 2015, fue retirado en septiembre de 2016 por cambios en las condiciones y fue restituido en julio de 2017, con desacuerdo público del Indio con la publicación digital en el medio. Desde el 28 de julio de 2017 la discografía completa —once títulos, incluyendo — está disponible vía The Orchard, una distribuidora independiente: ni para entrar al catálogo digital hizo falta una multinacional. — hecho · RES-09